Volver a París siempre es un buen plan y mucho más si es para realizar una sesión postboda llena de encanto. La capital del amor posee el entorno perfecto para conseguir los mejores encuadres y una iluminación de ensueño.
Capturar el amor en París es sencillo, se respira en cada calle, en cada rincón, en cada parque. Pero es que mi querida Carmen Bruna de Brunelda Papelería con Arte es expresiva, cariñosa y magnífica como modelo; sin duda, conquistó mi objetivo y se convirtió en la protagonista de un reportaje único.
Carmen vive en París con su marido, Tony, al que conoció en China, y en cuanto surgió la idea de contar su historia por las calles más bonitas de la ciudad no lo dudé ni un segundo.



Ya os había mostrado algunas fotografías del reportaje en mi perfil de instagram pero no me he podido resistir a publicar todos los detalles en el blog. ¡Es una sesión tan especial! Además, para la ocasión Carmen, lució un precioso tocado de Mimoki y una diadema de India Tiaras y Tocados, complementos con mucho estilo que pusieron el broche final a su outfit. ¿Qué más se puede pedir? Cuando personas creativas se unen para vivir momentos mágicos solo queda una alternativa, capturar cada mirada, captar la esencia y disfrutar.








Un atardecer en Montmatre, un café en una terraza parisina, pasear por los jardines de la Torre Eiffel, disfrutar del París más monumental a orillas del Sena, visitar el Lovre o parar a contemplar Notre Dame, aún no puedo creer que unos meses antes de su incendio lo estuviera inmortalizando.





Sin duda, París es una ciudad que además de enamorar, conquista a primera vista, donde mires, donde vayas, en cualquier parte hay belleza y luz, mucha luz. Y vosotros, ¿visitaríais París para haceros una sesión postboda inolvidable?










