Por un momento siento que ya lo he visto todo. Y, al instante siguiente, se abre ante mí el infinito que me queda por ver.
Dicen que Nueva York es la ciudad que nunca duerme. Para mí es la ciudad donde tus sueños te despiertan.
Hay instantes que merecen la espera de una vida. O de la mitad –la verdad, no entra en mis planes morir en breve–. El instante en el que el asfalto de la 495 deja ver a lo lejos el cóctel de hormigón, cristal y energía de Nueva York es uno de ellos. Entonces quieres beberte la vida a sorbitos, para que no se te acabe el momento. Para que dure para siempre esa sensación de envolverte en el breve espacio del tiempo infinito.
La tarde que llegué a Nueva York se desperezaron las nubes y el sol quiso ponerse estupendo reflejándose a destellos en esa esbelta madeja de cristales empinados. Lucía sonreía al volante. Aminoraba la velocidad y me invitaba a capturar el momento –para eso soy fotógrafa, ¿no?–, mientras yo no sabía realmente por dónde empezar a mirar.
Lucía es una Mujer Luminosa. Es una de las mujeres-tesoro que me ha puesto en la vida Diana Zuluaga, a quien debo, entre otras cosas, luz, confianza y conexiones genuinas.
Lucía C. Obregón de Fernández es también una empresaria de referencia. Preside Tom Tours, una de las más importantes agencias de viajes especializadas en la población latina de Nueva York. Su misión en estos 40 años de historia ha sido mucho más que conseguir billetes de avión a buen precio: en Tom Tours trabajan personas que conectan personas con los lugares que las hacen únicas. Sus lugares de origen. Sus destinos soñados. Su universo.

Lucía y Tom Tours me conectaron con un sueño que llevaba años apuntando en mi libreta de deseos: conocer Nueva York.
Se me resistía. Por motivos tan variados como que una vez no fue el momento y otra no es que no me llegase el presupuesto, es que los presupuestos solicitados nunca llegaron a mí. Tal cual. ¿Podría haber organizado el viaje por mi cuenta? Sí. ¿Era lo que quería? No.
Y hoy sé que aquellas ocasiones no estaban hechas para mí, porque había de ser Tom Tours quien me llevase a mi debut en Nueva York.
Después de haber trabajado un par de años en el departamento de marketing de una agencia de business travel sabía el argumentario de por qué confiar tus viajes a los expertos. El principal motivo: la tranquilidad. Saber que tu agente te orientará sobre todo lo que necesitas para el desplazamiento, te ayudará con cualquier duda, se comunicará con la aerolínea si tienes algún requerimiento específico –o si, simplemente, la página web no funciona para el check-in… que sí, que pasa– y te asistirá antes, durante y en el final de tu viaje. Y reconozco que después de que la COVID apareciera en nuestras vidas, la idea de que pudiera suceder cualquier imprevisto y tuviera que buscarme la vida para cruzar un océano y volver a casa no me seducía demasiado.

Gabriela fue mi agente/ángel para mis vuelos. Una vez en Nueva York, tuve la ocasión de conocer a sus compañeras de las cuatro oficinas de Tom Tours: Manhattan, Queens, Hempstead, Central Islip y New Jersey. En todas ellas advertí un valor compartido: la ayuda al viajero. La empatía para ponerse en el lugar de quien ahorra durante meses para poder comprar un billete de vuelta a casa. La atención paciente. La búsqueda de la mejor solución. Esto que llaman ser ‘clientecéntrico’.
Supongo que el carácter de Lucía tiene mucho que ver en ello. Eso y la experiencia. Su capacidad de motivar al equipo, algo que ha cultivado también en Julio, su hijo y vicepresidente.
Sí, ya sé que te estás preguntando cuándo viene el salseo. Cuándo te cuento mi episodio a lo Paco Martínez Soria nada más llegar al JFK o si piqué en el templo fotográfico por antonomasia, o sea, B&H. Vale, te interesa más saber si me crucé con Sarah Jessica –¿has visto qué confianzas?– o cuántas maletas tuve que comprar para traer los caprichitos que me compré en Macy’s.
Pero para todo esto tendrás que esperar unos días. Aún estoy digiriendo la sensación de acariciar el cielo de NYC desde The Edge. Y te aseguro que no quiero que se me vaya de los labios con los que se relame el alma.

P. D.: Si quieres vivir la experiencia de estar acompañada y tener asistencia personalizada durante tu viaje por una agente de Tom Tours, te invito a que visites la página www.tomtours.com y compruebes todos los servicios viajeros que tienen para ti.